Aceros para ingeniería, construcción y recipientes a presión

En este grupo se incluyen los aceros que pueden emplearse para la fabricación de todo tipo de piezas mecánicas y estructuras. Una de las clasificaciones más habituales de los Aceros de Ingeniería o Construcción es, la que los agrupa según sus elementos de aleación, su aplicación y el tratamiento térmico habitual.

  • Aceros de bonificación

Los aceros bonificados (bonificar: templar y revenir) son tanto aceros aleados como no aleados, que normalmente tienen un contenido de un 0,25 a 0,60 % de carbono. Especialmente aptos para el temple, presentan propiedades mecánicas específicas después del revenido (por ejemplo: resistencia a la tracción deseada con buena tenacidad) que en estado normalizado no existen.

Aceros que contienen uno o varios elementos de aleación, siempre que no superen el 5% del peso total.

  • Aceros de cementación

Los aceros de cementación son aquéllos que van desde los aceros no aleados hasta los de aleación media, que generalmente tienen menos de un 0,25 % de carbono. A temperaturas > 920 °C se efectúa un enriquecimiento de carbono (cementación), ya sea a través de polvo / granulado, gas o baño de sales. El carbono se difunde en la zona superficial de la pieza, con una profundidad de 1,5 a 2 mm. Después de la carburación, se aplican diversos procedimientos combinados de temple, los cuales tienen en cuenta la necesidad de temperaturas variadas en atención al contenido diferente de carbono en la superficie y el núcleo. Los aceros de cementación alcanzan un endurecimiento superficial de hasta 62 HRC, mientras que la dureza del núcleo está determinada por el contenido de la aleación

Para piezas sometidas a esfuerzos de fatiga relativamente severos, lo que hace necesario una buena resiliencia y aceptables características mecánicas bajo la capa cementada.

  • Aceros para muelles

Acero para la fabricación de muelles. También para barras de torsión, como destornilladores, llaves, etc. Debido a la adición de vanadio, presenta un grano muy fino y, como consecuencia, una buena resiliencia y resistencia al desgaste.